por Sara Houston University of Roehampton
A medida que los casos de enfermedad de Parkinson aumentan en Europa, existe una urgencia por reducir su impacto tanto en las personas que la padecen como en los servicios de salud. Mientras continúa la búsqueda de una cura y el uso de medicamentos sigue siendo un proceso en evolución para muchas personas, resulta imprescindible recurrir también a intervenciones no farmacológicas. En este contexto, el Marco Político 2024 para Reducir la Carga de las Enfermedades Neurodegenerativas en Europa y Más Allá destaca el importante papel de estas intervenciones. Al analizar en detalle la contribución de las prácticas artísticas, en particular la danza, este trabajo sostiene que pueden desempeñar un papel significativo como intervenciones no farmacológicas para las personas con Parkinson.